CINCO PREGUNTAS CLAVE QUE DEBES SABER ANTES DE MIGRAR A MICROSERVICIOS

Decidir si pasar de una arquitectura monolítica a microservicios no es tarea fácil. El tiempo invertido y los recursos necesarios para realizar este tipo de cambio son sustanciales; y es esencial sopesar antes los pros y los contras. A la hora de debatir si hacer la transición, es importante tener una visión global de cómo los microservicios impactarán en nuestra organización. Aunque existen ventajas muy claras como las mejoras en el rendimiento, la facilidad de implementación y la escalabilidad, algunas características de este tipo de arquitectura también pueden ayudar a mantener una monolítica.

Cinco cuestiones clave que debes tener en cuenta antes de migrar a Microservicios

P: ¿Cuáles son tus objetivos?
R: Lo primero de todo es asegurarse de que una arquitectura orientada a microservicios se alinee con los objetivos de tu empresa. Para ello, lo más recomendable es hacer una lista de iniciativas clave a conseguir. Por ejemplo, es posible que desee liberar recursos, aumentar la flexibilidad en la implementación o actualizar aplicaciones o garantizar mejor la escalabilidad. Estos objetivos serán la clave para poder tomar la decisión de trasladarse o no a microservicios.

P: ¿Cuáles son los puntos débiles y los límites de esta migración?
R: Una vez definidos los objetivos, es necesario identificar los puntos débiles y los límites dentro de su base de código monolítico. Cataloga a tu monolito como una colección de servicios y ten en cuenta qué aspectos plantean desafíos para lograr tus objetivos. Por ejemplo, tu monolito puede limitar la flexibilidad en el despliegue de aplicaciones debido a la duración del ciclo de desarrollo; al hacerlo, evita pasar demasiado tiempo “dimensionando” estos servicios en lo que respecta a la cantidad de código que hay detrás de ellos. Siempre va a haber tiempo en el futuro para desacoplar los servicios y, aún más, a medida que aprendes cuáles son los puntos débiles de la construcción y el funcionamiento en esta nueva arquitectura.

P: ¿Cómo ayudarán los microservicios a alcanzar tus objetivos?
R: Ahora que tienes una buena visión de los problemas causados por la base de código monolítica, puedes asignar los beneficios de los microservicios directamente a tus necesidades organizativas. Por ejemplo, podemos trazar una línea para una mayor flexibilidad de los microservicios al implementar o actualizar la aplicación, gracias a los ciclos de desarrollo más cortos y más enfocados. Esto se traslada a un proceso de desarrollo de aplicaciones global mucho más eficiente, que libera recursos. Si entendemos bien estos beneficios, se puede presentar un caso convincente y obtener una aceptación organizativa.

P: ¿Tienes los recursos adecuados?
R: A la hora de considerar la transición a microservicios, es importante tener en cuenta que tu negocio actual seguirá funcionando y creciendo en el monolito. Para evitar interrupciones y complicaciones imprevistas, tu organización debe mantener simultáneamente la antigua base de código y trabajar en la nueva. Para ello es necesario crear dos equipos para dividir el trabajo, lo que significa que es muy importante asignar los recursos necesarios. Un efecto secundario común de esta carga de trabajo dividida es la fricción entre los dos equipos, ya que mantener una aplicación monolítica grande no es tan impactante como trabajar en nuevas tecnologías. Este problema se puede tratar más fácilmente en un equipo más grande, donde los miembros del mismo pueden rotar entre los dos proyectos.

P: ¿Cuál es el tiempo previsto?
R: De las consideraciones anteriores, está claro que la transición de una arquitectura monolítica a microservicios no se puede hacer de la noche a la mañana. Es esencial que las expectativas de la empresa se gestionen de forma adecuada en toda la organización para evitar frustraciones o conflictos con los recursos. La implementación de una arquitectura de microservicios ofrece numerosos beneficios, pero no es una solución rápida. A medida que se desarrolle el plan de transición, es necesario ser prudente y calcular de forma muy precisa el tiempo que se va a emplear. En caso de duda, aumentar el presupuesto y el tiempo invertidos para evitar frustración entre los miembros del equipo.

Como ya hemos comentado, un controlador común para migrar a microservicios es la razón por la que mantener una base de código monolítica es ineficiente y obstaculiza la búsqueda de una agilidad empresarial. Sin embargo, esto no significa que la transición a microservicios será fácil.

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